CD General Velásquez
Publicado el abril 22, 2019 a las 11:21 am

Nunca se bajan los brazos en un clásico

Con agónico gol de Wladimir Cid General Velásquez le empató al conjunto herraduro y estiró el invict

Como los medios especializados preescribian el partido, El día de ayer «Super-Colchagua» llegaba a tierras sanvicentanas para enfrentar al elenco verde que solo contaba con una unidad en el campeonato, en partido valido por la tercera Fecha de la Segunda División.

Iniciado el encuentro, el onceno escogido por Elvis Aliaga dominó las acciones del encuentro, con una buena solidez defensiva en la primera media hora, con mucho oficio y sin complicaciones no escatimó recursos de sacar el balón en zona de peligro, además de contar con el plus de tener jugadores veloces que favorecían a la rápida transición Defensa/Ataque y que complicó en más de una oportunidad al equipo sanfernandino.

General Velásquez se acercaba y con jugadas asociadas entre Alex Díaz y Nahuel Donadell o las escapadas de Ampuero y Sepúlveda intimidaban al súperlider de la división, que llegaba con dos victorias, una de ellas una contundente goleada 5-0 como forastero. El gol verde parecía inminente, pero el grito sagrado llegó de la forma menos esperada posible.

El error e infortunio se apoderó del buen portero visitante Sotomayor, en un saque de meta el golero, trastabilló, cayó al piso y dejó servido el balón a Alex Díaz, que con un gran control se posicionó en linea de gol y batió de gran manera la portería colchaguina. Las más de mil personas presentes en el estadio estallaron en gritos, molestia por parte de la parcialidad visitante, alegría absoluta para los velasquinos. El «Zurdo» convirtió su primer gol por la casaquilla verde y el primer tanto velasquino en el torneo de Segunda División, en lo que se transformó en un gran abrazo grupal en el sector sur del estadio.

Ya reanudado las acciones, el meta Sotomayor remendó todo error posible cometido en el gol. Se convirtió en la gran figura del partido ahogando el gol a Carlos Sepúlveda en un cabezazo y en dos buenas jugadas personales por el flanco izquierdo.

El partido lo dominaba el conjunto velasquino, pero en un buen contragolpe el elenco visitante demostró porque es el indicado por la prensa como el rival a vencer en la división. Una centró pasado, dejó en gran posición a Francisco Pizarro, pero este engaño al Portero Gúzman y cedió el balón al centro del área chica, donde Nicolás Carvajal con el arco de frente no perdonó y colocó en ese entonces, un injusto empate entre ambas escuadras.

De esta manera, cinco minutos después del gol visitante, el juez Fuentealba indicó con su silbato el fin del primer tiempo.

Para la segunda mitad, la visita realizó dos cambios de forma inmediata, donde sorprendió la salida del pajarito Matías Rubio. Francisco Arrue tiraba todas sus fichas al terreno de juego para inclinar la balanza hacia Colchagua y surtió efecto. Un Segundo tiempo mucho más parejo, disputado y tenso que se vivió en el municipal Augusto Rodríguez.

Corría la medianía del Segundo tiempo y Francisco Pizarro colgó un buen centro en el área, donde Luciano Araya algo desmarcado, batió la portería y puso el sorpresivo 1-2.

El gol dejó mudo a los asistentes del estadio. Excepto por el doble centenar de hinchas visitantes. Incómodos momentos que el equipo intentaba resolver con ganas, los ingresos de Wladimir Cid y José Tomás Arancibia dieron lucha ofensiva por parte del «Tanque» que elevó una buena ocasión llegando al minuto 80′. Mientras Cid dio un gran respiro por el lado derecho. Por el flanco izquierdo, el ingreso del Juvenil Carlos Morales como lateral, dio lucha y explosividad. Dando claras muestras que el equipo no daría su brazo a torcer ante un Colchagua que parecía bien parado en el terreno de juego.

La tensión aumentaba, las ilusiones de la grada local poco a poco se apagaban, los hinchas visitantes vislumbraban al fin una victoria frente al General y los minutos de descuentos ya se jugaban.

Todo parecía perdido, pero luego de un lateral, Wladimir Cid entre tres defensores remató y Sotomayor envió al tiro de esquina. Un haz de luz parecía iluminar al terreno de juego. El corner fue servido por Donadell y la lucha de cabeza entre Olea y un defensor colchaguino dejó el balón a Claudio Muñoz. El experimentado defensor ante la falta de espacios, levantó el balón dejándola viva en el área. Wladimir Cid remató de llenó el esférico y en el último suspiro selló el balón en la red. Polera a los aires, grito a la barra y euforia total del estadio. El elenco verde esta vivo y resignó a los visitantes que se ilusionaban con la victoria. El general rescató el honor y con la certeza de que puede luchar palmo a palmo.

 

Categoría: Noticias, Post-Partido


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